El dinero II: Un negocio redondo

Anteriormente habíamos hablado sobre el comienzo del dinero y como se convirtió en un instrumento de deuda, una trampa en si mismo. Pero hay más detalles y más actores que entran a este juego del dinero, el más importante de todos: el banco.

Una máquina para controlar dinero

Los bancos aparecieron en escena como una autoridad en materia de dinero. La gente que acumulaba dinero lo podía guardar en el banco, quien cobraba una comisión por hacerlo. Por otra parte el banco podía prestar dinero y luego cobrar su respectivo interés, quien no cumplía con su deuda era embargado y de una forma u otra el banco se enriquecía con el negocio del dinero, después de todo, las deudas en su conjunto nunca se podrían pagar.

Así la banca primitiva mantenía un próspero negocio, recibía dinero a su cuidado, prestaba el que tenia disponible y lo cobraba mediante dinero o bienes que se pudieran transformar en dinero. Pero faltaba más, lo siguiente era no solo controlar, sino quedarse con el verdadero dinero.

El papel moneda

El dinero, representado por monedas de oro y plata, comenzaba a ser inseguro. Un robo o un asalto era suficiente para que una persona perdiera toda su fortuna y por ello los bancos recibían constantemente dinero en sus arcas. Pero surgió además un nuevo medio para transar de forma más segura: los vales de pago. Papeles similares a los actuales cheques que la gente comenzó a emitir con su firma para hacer pagos sin arriesgar directamente las piezas de oro o plata.

La gente que recibía esos vales podía ir al banco a cambiar el papel por oro o plata, pero con el tiempo las personas dejaron de lado el dinero original y empezaron a usar esos mismos vales para hacer nuevas compras y estos cheques primitivos empezaron a circular por todas partes. Ahí se comenzó la segunda etapa del plan: el banco también empezó a emitir sus propios vales. De esta forma poco a poco el oro y comenzó a quedarse en poder del banco y lo único que se transaba en el mercado eran simples papeles, el control sobre el dinero había alcanzado un nuevo hito.

Hacer dinero

Ahora bien, el verdadero poder del papel moneda, ya sean esos antiguos vales o los actuales billetes y tarjetas de débito y crédito, no es el de simplemente quedarse con el oro, sino que estos papeles entregan la posibilidad de crear dinero de la nada, es decir que con este instrumento no se requiere tener una cantidad acumulada de oro que prestar, sino que simplemente se puede hacer un documento o anotar una cantidad en una cuenta y automáticamente tener dinero, ese es el poder que los banqueros buscaban.

Es importante entender lo poderoso que es un negocio donde tu producto es altamente demandado y además lo puedes generar de la nada. Es tan simple que escapa a la lógica. Ahora bien, al comienzo hubo una regla y era la de crear hasta 9 veces más dinero del que realmente existía y como sabemos el verdadero dinero era el oro, es decir había un patrón que seguir y estaba basado en el oro.

Así, con esta nueva herramienta, los bancos multiplicaban las ganancias de su negocio al poder prestar, con intereses, mucho más de lo que tenían y realmente existía en el mercado. De hecho si toda la gente o la gran mayoría hubiera querido cobrar al mismo tiempo sus vales en oro,  los bancos simplemente no hubieran podido responder, habrían quebrado y de hecho lo hicieron en algunas ocasiones. Pero no satisfechos con el control de la mayor parte del papel moneda, planearon la forma de adquirir un dominio superior.

Hasta ese momento los vales podían ser emitidos por particulares, por instituciones, por el gobierno, etc. Se necesitaba monopolizar el negocio de la emisión de dinero ficticio (recordemos que ya tenían el oro y la plata en sus arcas) y para ello surgió un vale estándar de carácter nacional, el billete, y una única entidad nacional que podía emitirlos el Banco Central.

Entonces con el establecimiento de los bancos centrales como únicos autorizados para emitir billetes y monedas en un país, se completaba aun más el oscuro plan de dominación a través del dinero. Sin embargo todavía faltaba más, por ejemplo la gente con vales aun podía cambiarlos por oro, no todos aceptaban el esquema del banco central y la gente pedía más dinero del que aguantaba el patrón oro… Por eso nuevamente los genios tras la conspiración hecharían a andar la maquina de hacer riquezas para dar nuevos y mayores golpes, esto es lo que veremos en el siguiente artículo.

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